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Valladolid
El cineasta neoyorquino encandila al Teatro Calderón de Valladolid en el arranque de su tercera gira española

Woody Allen recibe «con gran honor» la Espiga de la Seminci


Woody Allen, anoche con el alcalde de Valladolid

VALLADOLID. Parece que Woody Allen le ha cogido gustillo a esto de pasar el Año Nuevo en España. Como ya hiciera hace doce meses, el cineasta y músico neoyorquino ha aprovechado tan festivas fechas para recorrer algunos escenarios españoles con su clarinete y la New Orleans Jazz Band. Ayer abrió con gran expectación en Valladolid una gira que le llevará, entre otros lugares, a Granada, Mallorca y Pamplona.

La actuación del director de cine fue el acontecimiento cultural del año en la capital vallisoletana y eso se notó en el Teatro Calderón con un lleno absoluto, pese a que la ciudad no le hace grandes alegrías a un género como el jazz. Es la segunda vez que el autor de «Zelig» o «Annie Hall» visita Castilla y León. La primera vez que paseó su afición por esta tierra fue en 2003, cuando actuó en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca.

Si fue un día excepcional para la ciudad, también lo fue para el premio Príncipe de Asturias de las Artes, pues a pesar de que al actor no le gusta mezclar su trayectoria cinematográfica con su afición musical -a la que el propio artista se refiere como una mera «terapia»-, ayer no le quedó más remedio que hacerlo.

Un grande del cine

Allen recibió de manos del alcalde de la ciudad, Javier León de la Riva, y del director de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, Javier Angulo, la Espiga de Honor en un acto en el que este último se refirió al certamen como «un festival de cine de autor en el que el director es la estrella». En este sentido, recordó a figuras como Ingmar Bergman, Federico Fellini, Michelangelo Antonioni o Luis Buñuel, «que han pasado por la Seminci», por lo que -añadió- «es para nosotros un placer entregar este galardón a un autor que admiramos, cuya cinematografía personal y universal le ha convertido en un grande del cine por encima de escuelas y superproducciones».

Un galardón que el autor de «Manhattan» agradeció como «un gran honor» por ser la Seminci «uno de los festivales europeos con más tradición», ya que, «cuando empecé, mis modelos eran los directores europeos hoy mencionados». Pese a que no es santo de la devoción de los más entendidos en el género, que siguen prefiriendo sus películas, parafraseando uno de sus títulos, más acordes que desacuerdos sonaron ayer en el Teatro Calderón, donde, tras las dos primeras interpretaciones se dirigió al público con un simple: «Nos gusta tocar y vamos a ofrecerles canciones populares, pero también música de desfiles, de funerales y de baile. Cualquier cosa que les pueda gustar», y se comprometió a «hacer todo lo posible por divertirles».

Si excepcional fue el día para Woody y para Valladolid, también lo fue para los cerca de mil espectadores del Teatro Calderón, ya que el clarinetista, que rompió con su cita habitual de los lunes en Manhattan -algo que ni siquiera la Academia de Hollywood había conseguido-, y su banda se estiraron un poco y les regalaron media hora de más de lo que suelen durar sus conciertos.

Y es que la New Orleans Jazz Band es hoy un septeto de músicos algo mejor engrasado que lo era hace 38 años, cuando se creó. Desde entonces continúa reuniéndose una noche a la semana -los lunes- en el Hotel Carlyle de la ciudad de los rascacielos, su refugio desde que cerrara el mítico Michael´s Pub, donde toca, como él mismo recuerda, «casi siempre con los mismos músicos, de los que sólo unos pocos son profesionales, aunque todos toquen como si lo fueran».







Javier Angulo

MADRID – Unos días antes del inicio de la Semana Internacional del Cine de Valladolid (Seminci), su director, Javier Angulo, se ha erigido en protagonista de una fuerte polémica al realizar unas declaraciones a la agencia Efe en las que acusaba al PP de ser "responsable" de "la crisis del cine español". Angulo asegura que no compartía la idea de que la industria cinematográfica española se halle inmersa en una crisis creativa, sino que esta sensación responde a la "venganza" del último Gobierno del PP contra los actores del No a la guerra. "La supuesta crisis es una mentira, una filfa que viene desde aquella gala de los premios Goya donde una serie de cineastas con pelotas dijeron lo del "no a la guerra", y entonces el anterior Gobierno del PP decidió vengarse en el culo de los productores", comentó Angulo. Ayer, el director de la Seminci emitió un comunicado en el que dice que no pretendía crear polémica y lamenta que sus comentarios hayan podido molestar a alguien.





El director de la Seminci achaca la crisis del cine español a una «venganza» del PP

Javier Angulo afirma que hay «una campaña para desacreditar» al sector


El director de la Seminci, Javier Angulo

VALLADOLID - El director de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), Javier Angulo, no comparte la idea de que la industria cinematográfica española se halle inmersa en una crisis, sino que esta sensación responde a la «venganza» del último gobierno del Partido Popular contra los actores del ‘No a la guerra’. Sus afirmaciones han sido claras: «La supuesta crisis es una mentira, una ‘filfa’ que viene desde aquella gala de los Premios Goya donde una serie de cineastas con pelotas dijeron lo del ‘No a la guerra’, y entonces el anterior gobierno del PP decidió vengarse en el culo de los productores», declaró ayer a Efe.

«Apretar con las ayudas»

Un gobierno, el de José María Aznar, insistió, que «decidió apretar con las ayudas y casi les asfixia para hacerles pagar» esa crítica del mundo del cine contra la participación de España en la guerra de Irak en la Gala de los Goya celebrada el 1 de febrero de 2003. En este sentido, Angulo arremete contra varios periódicos, entre ellos, LA RAZÓN, diario al que acusa de «emprender una campaña para desacreditar al cine español, para decir que era malo, sin aplicar los mismos baremos que al norteamericano, cuando la realidad es que de éste nos hemos comido unas castañas impresionantes porque a esos periódicos les interesaba por razones publicitarias».

Por el contrario, según Angulo -miembro de la redacción fundacional de «El país» y ex director de la revista «Cinemanía»- «el cine español atraviesa un momento dulce con fantásticos guionistas, directores y actores». El nuevo director de la Seminci afrontará su primer festival de Valladolid entre el 24 de octubre y el 1 de noviembre, después de hacerse cargo de su organización el pasado mes de junio.

Esta, a su juicio, buena situación del cine español se traduce en que la sección oficial cuenta con la presencia de seis cintas nacionales frente a las cuatro que habían concurrido los últimos años. La muestra cuenta con un presupuesto cercano a los 2,5 millones de euros, de los cuales la mayor parte provienen de la aportación que realizan las Administraciones públicas: Ayuntamiento de Valladolid (950.000 euros), la Junta de Castilla y León (500.000), el Ministerio de Cultura (320.455) y la Diputación de Valladolid (60.000). 







Javier Angulo

Valladolid, 8 oct (EFE).- El director de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), Javier Angulo, no comparte la idea de que la industria cinematográfica española se halle inmersa en una crisis creativa, sino que esta sensación responde a la "venganza" del último gobierno del PP contra los actores del "No a la guerra".

"La supuesta crisis es una mentira, una 'filfa' que viene desde aquella gala de los Premios Goya donde una serie de cineastas con pelotas dijeron lo del 'No a la guerra', y entonces el anterior gobierno del PP decidió vengarse en el culo de los productores", ha manifestado hoy Angulo en una entrevista con la Agencia Efe.

Lejos de esa idea, la filmografía nacional "atraviesa un momento dulce con fantásticos guionistas, directores y actores", ha precisado el director de la Seminci, que afrontará su primer festival de Valladolid entre el 24 de octubre y el 1 de noviembre, después de hacerse cargo de su organización el pasado mes de junio.

El último gobierno de José María Aznar (2000-2004), ha insistido, "decidió apretar con las ayudas y casi les asfixia para hacerles pagar" esa crítica contra la participación de España en la guerra de Irak, protagonizada por un grupo de actores durante la gala de los Premios Goya celebrada en Madrid el 1 de febrero de 2003.

En la misma línea, algunos periódicos, entre los que ha citado el "ABC" y "La Razón", emprendieron entonces "una campaña para desacreditar al cine español, para decir que era malo, sin aplicar los mismos baremos que al norteamericano, cuando la realidad es que de éste nos hemos comido unas castañas impresionantes porque a esos periódicos les interesaba por razones publicitarias".

Javier Angulo, nacido en Bilbao hace 59 años, miembro de la redacción fundacional del rotativo "El País" y uno de los impulsores del festival de Málaga, sí ha observado por el contrario una "crisis estructural" que principalmente ha vinculado al asunto de las ayudas y de coordinación.

"No se pueden estrenar seis películas españolas durante el mismo fin de semana, eso hay que arreglarlo, y en cuanto a las ayudas habría que seguir modelos como el francés, donde el precio de cada entrada incluye un porcentaje para estimular la producción", ha señalado a ese respecto.

La apurada coyuntura económica internacional también ha sido analizada por el nuevo director de la Seminci, quien ha expresado su convencimiento de que conllevará recortes en el patrocinio privado de los festivales, "lo cual nos obligará a la búsqueda de más financiación exterior" para cuadrar presupuestos.

En el caso de Valladolid y de su certamen cinematográfico, el más antiguo de España por detrás del de San Sebastián, "la única posibilidad de equilibrio va a ser el capital privado, aunque con las cifras que manejamos (2,5 millones) también se puede hacer un buen festival, pero también me gustaría que la Junta de Castilla y León se implicara un poco más", ha añadido.

Acerca de su estreno al frente de la Seminci, hace casi cuatro meses, Javier Angulo ha aclarado que la programación no ha sido confeccionada "pensando en los críticos, sino en la gente que viene a ver cine y a hacerlo. Yo no he inventado nada, las señas de identidad de este certamen estaban ahí: el cine de autor con el director como gran protagonista".

"Un festival tiene que tener dos cosas: buenas películas y un público que lo respalde con su presencia en las salas, que lo sienta como suyo, y si luego viene el 'glamour', mejor que mejor porque la cosa se redondea", ha considerado.

Ha puesto como modelos a San Sebastián y Valladolid, dos ciudades "volcadas con sus festivales, que los consideran las grandes citas del año, donde la gente sabe de cine y tiene criterio. Eso anima mucho a un director pero al mismo tiempo representa mucha responsabilidad".

Angulo, periodista de formación y cineasta de vocación, se ha fijado como objetivos para la Seminci la "recuperación del debate cinematográfico en las salas y en la calle", y la consecución de un festival "que sea de todos, para cinéfilos y menos, cada uno a su nivel", con una presencia permanente, durante todo el año, al margen de la semana de exhibición y competición.





La sección oficial incluye filmes de Egoyan, Dörrie y Gitai. La hija de Robert Redford debuta como directora con «The Guitar»

El cine español y Buñuel, protagonistas de la Seminci


Imagen de la película «Adoration», de Atom Egoyan

VALLADOLID. Pese a que la película inaugural de la 53 edición del Festival de Cine de Valladolid (Seminci) traerá aires de Oriente con el primer largometraje nominado por Jordania a los Oscar -«Captain Abur Raed», de Amin Matalga, premio del Público en el Festival de Sundance-, la sección oficial del certamen tendrá un marcado sello español. En total, participarán una veintena de filmes de directores como Doris Dörrie, Atom Egoyan -que ha ganado tres «espigas» en anteriores ediciones y que llega con la aclamada «Adoration»-, Alberto Lecchi, Amos Gitai, Jan Troell, el mexicano Rodrigo Plá y los españoles Chus Gutierrez, Helena Taberna y Nicolás Muñoz.

La selección también cuenta con cinco óperas primas, destacando el debut cinematográfico de Amy Redford, hija de Robert Redford, que presenta «The Guitar», y la del español Abel Garcia Roure, con el documental «Una cierta verdad».

Entre las películas noveles también se proyectará «The loss of a teardrop diamond», debut de Jodie Markell con guión inédito de Tenessee Williams. La película está protagonizada por Bryce Dallas Howard, Ellen Burstyn y Ann-Margret.

Para clausurar el certamen, que se celebra del 24 de octubre al 1 de noviembre, se proyectará fuera de concurso «Young@Heart», dirigida por el británico Stephen Walker, que trae un documental sobre unos jubilados que se convierten en roqueros. El filme cuenta con una banda sonora en la que se podrá oír a The Clash, Coldplay, The Ramones y Gloria Gaynor. entre otros referentes.

La selección de esta 53 edición, en la que Javier Angulo se estrena como director, se compone de doce películas europeas -hasta tres danesas-, cuatro latinoamericanas, tres americanas y una jordana.

El día previo a la inauguración oficial de la Seminci se exhibirá una exposición fotográfica sobre Luis Buñuel, que incluye paisajes y retratos realizados por el director de «Viridiana». En el mismo acto se proyectará fuera de concurso «El último guión», documental inédito realizado por Javier Espada y Gaizka Urresti, en el que los protagonistas son Juan Luis Buñuel -hijo del realizados- y Jean Claude Carri_re, recorriendo algunos de los lugares más importantes de la vida del cineasta.

Gonzalo Suárez, la colaboración entre Rafael Azcona y el italiano Marco Ferreri y el trabajo de Shohei Imamura y Bo Widerberg, en relación con sus maestros Ozu y Bergman, serán los tres ciclos principales del certamen.





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