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Heath Ledger


Heath Ledger fue encontrado muerto el pasado mes de enero

Los actores Johny Depp, Colin Farrell y Jude Law, que terminarán el papel que el fallecido Heath Ledger dejó inacabado en la película «The Imaginarium of Dr.», han decidido que los salarios que reciban serán donados a la pequeña Matilda, hija del actor muerto. Según la prensa local, los tres intérpretes tomaron esta decisión para que la hija del aclamado «Joker» en la última entrega de Batman pueda tener un respaldo económico. Ledger dejó toda su fortuna a su padre, cuando en 2003, con tan sólo 24 años, realizó su testamento. En esa época todavía no conocía a la actriz Michelle Williams, que poco después le daría una hija. El director de la película, Terry Gilliam, señaló que «es extraordinario y maravilloso» que los tres actores hayan decidido donar el dinero a la pequeña de dos años. El actor fue encontrado muerto en enero pasado en Nueva York a causa de una sobredosis.





Inaugurado el restaurante que el actor proyectaba abrir

El espíritu de Heath Ledger regresa a Brooklyn


El actor Heath Ledger, en 2007

Nueva York - Ahora que la muerte provocada por un cóctel de fármacos del actor Heath Ledger ya no es sospechosa -el FBI cerró el caso la semana pasada por falta de pruebas que pudieran conectarla a la compra ilegal de barbitúricos-, ya se puede empezar a hacer publicidad del que sin duda será uno de los restaurantes de moda del próximo otoño neoyorquino: Brightside (Lado Luminoso).

El local, que se inaugurará a finales de verano, está situado en el barrio de Williamsburg, en Brooklyn -uno de los más cool de la ciudad-, y fue bautizado así por el propio Ledger, "porque está situado en el lado soleado del parque McCarren", uno de los centros neurálgicos de ese barrio, según palabras de Jud Mongell, su socio.

Al parecer, Ledger invirtió dinero en este proyecto mucho antes de fallecer el pasado enero. Tanto el actor como su amigo aspiraban simplemente a tener "un lugar de reunión, nuestro bar", declaró Mongell en el diario británico The Telegraph.

En la decoración del bar habrá bastantes referencias al actor, algo que sin duda atraerá hordas de curiosos ya que la muerte de un actor tan joven -28 años- siempre genera una buena dosis de morbo entre las masas. Mongell sin duda capitalizará bien la desgracia y ya ha anunciado que entre otras cosas habrá una mesa con un tablero de ajedrez incrustado, "porque Ledger era un gran aficionado a ese juego".

El actor también participó en el diseño del local, en el que habrá un rincón pensado expresamente para su familia. Según el arquitecto encargado de reformar el espacio, "Ledger nos pidió explícitamente que diseñáramos un pequeño espacio con el número de asientos justos para él y su familia. Estaba realmente comprometido con este proyecto".





LA TURISTA OCCIDENTAL

Mary-Kate quiere ser inmune


Mary-Kate Olsen, en Sidney el pasado mes de febrero

Mary-Kate Olsen, la más extravagante de las gemelas, se niega a declarar ante los federales (en el caso de Heath Ledger) si no le garantizan inmunidad. La DEA puede conseguir que la citen ante el Gran Jurado

Como diría Lorelai Gilmore al ver una reposición de «Padres forzosos», las gemelas Olsen pesaban entonces más que ahora. El peso específico del cerebro tampoco parece mucho mayor estos días. Mary-Kate Olsen, la más rarita de las dos hermanas, confesó en 2004 que sufría trastornos alimenticios. Hoy no nace falta que reconozca trastorno alguno (de los de toda la vida). Pero algún hervor le viene faltando. Va la increíble mujer menguante (es como E.T. pero rubia y fashion) y pide inmunidad para contar a los federales (a los de la DEA) lo que sabe de la muerte de su amigo Heath Ledger.

Para llamar la atención, primero del «New York Post» y luego de los demás, es lo más recomendable. Que vaya unos desocupados los de la DEA, como si no tuvieran narcotraficantes y drogas de verdad de las que ocuparse. Resumen de los publicado. Una masajista encontró al actor muerto el 22 de enero en su apartamento del Soho neoyorquino y fue ella la que llamó a otra de sus clientes, a Mary-Kate Olsen, que mandó a sus guardaespaldas al piso en lugar de mandar a la masajista llamar al 911 (lo que no sé es qué masajeará la masajista a la Olsen).

El actor australiano, al que no se entendía una papa de lo que hablaba en «Brokeback mountain» (oye, con esa dicción no habría pillado ni el «que» de «que púberes canéforas te ofrenden el acanto»), el actor australiano, digo, murió empapuzado de fármacos. Accidentalmente. Se había metido oxycodina, hydrocodina, diazepan, alprazolam y doxylamina. Todas en cantidades razonables. Lo malo fue la mezcla. Ledger tomaba dos medicamentos para la ansiedad, dos para dormir y dos para el dolor.

Después de rodar en las húmedas y frías madrugadas de Londres «The Imaginarium of Dr. Parnassus», Ledger había pillado una neumonía. Y también tenía problemas para dormir por la ansiedad y el estrés que le había provocado su ahora aclamada interpretación del Joker en «El caballero oscuro» (que se estrena en España el próximo miércoles 13 de agosto, aunque de tanto como hablamos de la película parece que llevara meses en nuestras pantallas).

Con el caso cerrado por la policía de Nueva York, los de la DEA (Drug Enforcement Administration) investigaron las prescripciones y comprobaron que el amigo de la Olsen tenía recetas de dos médicos para todas sus medicinas menos para la oxycodina (un poderoso analgésico).

Así que entrevistaron a todos los relacionados con el asunto (los médicos, la masajista, los guardaespaldas y hasta a su ex, Michelle Williams, la madre de su hija). A todos excepto a Mary-Kate, la única testiga que les queda, que no parece ser testiga como Chus Lampreave en «Mujeres al borde de un ataque de nervios», cuya religión le impedía mentir (pero no pedía inmunidad). Mary- Kate Olsen se ha negado a hablar sin no le garantizan que no la van a procesar. Los federales, que con el testimonio de la gemela pretenden cerrar el caso, podrían obtener una citación para el Gran Jurado. Un numerazo. Ya estará pensando en qué ponerse. Seguro que caería uno de sus modelitos para matarla-jipi-pijo-grunge-vagabunda-rumana de semáforo.

Aunque dice que nada tiene que ocultar, con la negativa a declarar lo único que ha conseguido es que se piense maliciosamente si no será la mini camella de la oxycodina. Eso sería ficción y lo habría aprendido de su paso por la tercera temporada de «Weeds», la serie en la que Mary Louise Parker vende droga. Pero sólo puede ser una falta de hervor. Sólo así se puede explicar que Mary-Kate sea citada no por el Gran Jurado sino en el «New York Magazine» como una de las estrellas que se han apuntado al «New New Face», lo último para el rejuvenecimiento. A los 22 años.







El actor Heath Ledger ha cosechado elogiosas críticas por su último trabajo como Joker en la nueva película de Batman, lo que ha hecho aumentar los rumores de un posible e inusual Oscar póstumo

Oscuro y anárquico, la encarnación del villano que realiza el fallecido Ledger en la nueva entrega de «Batman» (cuya fecha de estreno en EE UU es el próximo día 16) recuerda la manera de interpretar de otro Joker memorable, Jack Nicholson. De hecho, podría convertirse en el séptimo actor que consigue una nominación al Oscar a titulo póstumo.

Los Ángeles - El único problema reside en que las producciones de superhéroes no suelen llevarse premios de la Academia hollywoodiense; pero este Batman es distinto, desde el guión, una filigrana perfecta que oscila de la emoción al caos total, a las interpretaciones de Christian Bale, Gary Oldman o el mismo Heath Ledger, así como la perfecta puesta en escena del director Christopher Nolan (el autor de «Insomnio», la soberbia «Memento», «El truco final» y el anterior y bastante celebrado Batman de 2005). En el caso de Ledger su actuación supera cualquier expectativa: «Puede ser el primer actor, desde el caso de Peter Finch, que gane un Oscar (al mejor secundario) después de su muerte», nos asegura Oldman. En efecto, Finch ha sido hasta la fecha el único intérprete que ha conseguido una estatuilla ya fallecido, y lo hizo en 1976 por su trabajo en «Un mundo implacable», de Sidney Lumet.

Para Ledger habría representado su segunda nominación, pues ya en 2005 fue candidato por su interpretación en «Brokeback Mountain», de Ang Lee. Sin embargo, cuando se conoció la elección de Heath para interpretar al Joker fue muy cuestionada por los amantes de la franquicia, del cómic y del séptimo arte en general, porque muchos pensaban que era demasiado joven e inexperto para plantarle cara a un personaje que Jack Nicholson convirtió en icono en el año 1989 con la película «Batman», realizada por Tim Burton.

Dean, ninguno de dos

No obstante, «sea lo que sea que Heath pensara al crear el personaje, ha merecido la pena», confiesa Gary Oldman en exclusiva a LA RAZÓN, y añade que «se ha especulado bastante sobre si encarnar al Joker como lo hizo le afectó personalmente, pero eso me parece estúpido, la gente trata de buscar la historia más oscura posible, aunque mira otros actores del método, como el propio Christian Bale o Daniel Day Lewis, ellos están todavía vivos». Se ha corrompido, indica asimismo Oldman, la idea «de lo que significa interpretar siguiendo el método, se puede hablar de la intensidad con que ciertos actores dan vida a sus papeles; sin duda, cuando vi a Heath como el Joker supe que estaba presenciando algo increíble, desde la primera mañana que rodamos supe que había conectado con una frecuencia única, que consiguió algo que todos deseamos, igual que Nicholson en «Alguien voló sobre el nido del cuco» y Al Pacino en «Tarde de perros». Consiguió pasar a un nivel diferente, pero Heath, entre toma y toma, se reía, fumaba y hablaba de su hija Matilda, el Joker no le afectó personalmente», concluye Oldman.

Heath Ledger puede, pues, convertirse de manera definitiva en el nuevo James Dean, con quien ya lo habían comparado, dos rebeldes que murieron muy jóvenes y de forma trágica. Además, Dean también estuvo nominado a título póstumo en dos ocasiones, en 1955 por «Al Este del Edén» y en 1956 por «Gigante», aun cuando no ganó la estatuilla por ninguna de ellas. El aura alrededor de Ledger desde su trágica muerte comienza a ser ya legendaria, lo que, como sucedió con Dean, puede convertirle en un mito del cine con una filmografía corta. «Me reuní con Heath durante años para hablar de proyectos, siempre había querido trabajar con él. Le preocupaba que el público lo viera como una estrella y no como un actor serio, pero ninguna interpretación merece más la pena para gastarse diez dólares en el cine que la de Ledger en «Brokeback Mountain»», explica Christopher Nolan. Entre ambos desarrollaron el Joker, aunque Nolan reconoce que fue Heath quien le dio una nueva dimensión al villano: «Él se arriesgaba, no era vanidoso, ni le dio miedo que le compararan con Jack Nicholson. Le otorgó una anarquía total, el caos, es alguien que se divierte torturando, y la confianza con que creó el personaje me sorprendió», reconoce el director británico.

Tras la muerte de Ledger, Nolan sintió las presiones en la sala de montaje, porque no podía permitirse cortar de más la brillante actuación del intérprete: «Como cineasta, siempre posees una responsabilidad con los actores, puesto que tienes ante ti grandes trabajos, muchas historias que contar y muy poco tiempo para hacerlo, pero obviamente en esta situación sentí que la responsabilidad se multiplicaba, quería que los espectadores vieran la brillante actuación de Heath, para mí lo más importante era mostrar lo que vivimos durante el rodaje, y hasta ahora la reacción de quienes ya la han visto ha sido muy positiva», reconoce.

Un trabajo memorable

Por otro lado, el propio Batman, o sea, Christian Bale, asegura que «su compromiso como actor, su emoción, su retrato del Joker, es algo que se recordará siempre a lo largo de la historia, ha hecho un trabajo fenomenal. Yo disfruto cuando actúo, y sin duda Heath también. Era una maravillosa persona».

La crítica, rendida

Los elogios sobre el trabajo de Heath Ledger, que murió el pasado mes de enero a los 28 años por una sobredosis de fármacos, en «Batman, el caballero oscuro» están llegando ya desde todos los rincones del planeta. Así, el crítico Pete Travers, de la revista americana «Rolling Stones», publicación que le dedica a la estrella la portada de su último número, declara de manera abierta su pasión por la interpretación de Ledger en el filme (cuyo estreno en EE UU será el 18 de julio aunque a España llegará el 13 de agosto), y pide «desde ahora» el Oscar para el fallecido actor australiano: «Solamente puedo usar adjetivos superlativos para referirme a Heath Ledger, quien ha hecho un loco y brillante Joker. ¿El Joker de Ledger no tiene áreas grises? La verdad es que se comporta como un demente. Creó un personaje insuperable», añade muy vehemente.

Igual que Christian Bale, quien de nuevo encarna a un Batman en esta ocasión un tanto ensombrecido por las inauditas circunstancias: «Heath se inventó un villano icónico, me encantaría verle ganar un premio. Cualquiera puede atestiguar el talento que poseía, celebrarlo en esta producción». Pero en Hollywood los rumores no sólo indican al Oscar, también su último trabajo para el cine podría ser distinguido con un Globo de Oro e incluso y por el Gremio de Actores. Ledger estaría contento.





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